Hoy queremos hablar de cifras, pero no de las más grandes. A lo largo de nuestra trayectoria, en Red Deporte y Cooperación hemos desarrollado cerca de 200 proyectos. Cada uno ha requerido reuniones, llamadas, gestiones y mucho trabajo que a menudo permanece detrás de las cámaras. Sin embargo, el verdadero valor de nuestra labor no se mide únicamente en el número de proyectos realizados, sino en las personas que encuentran nuevas oportunidades gracias a ellos. Durante este verano, nuestro CEO, Carlos de Carcer, viajó a Lusaka, Zambia, para continuar avanzando en uno de nuestros proyectos más importantes: la construcción de un centro de jóvenes y educación que queremos poner en marcha en los próximos años. El objetivo de este centro es crear un espacio seguro donde niños, niñas y jóvenes puedan acceder al deporte, la educación y nuevas oportunidades para su futuro. Queremos que sea un lugar donde puedan desarrollar sus capacidades, aprender, practicar deporte, construir relaciones y sentirse acompañados en su camino hacia una vida con más oportunidades. Durante su visita, Carlos pudo conocer de primera mano la situación de la comunidad y continuar trabajando con nuestros colaboradores locales para hacer avanzar este proyecto. La visita también permitió identificar necesidades, intercambiar ideas y seguir definiendo cómo este futuro centro puede responder de manera adecuada a las necesidades de los niños y jóvenes de Lusaka. Este proyecto nace de una realidad que conocemos de cerca. La semana pasada, nuestra compañera Chus acompañó a Mary y Rebecca, dos adolescentes que vivían y dormían en las calles de Lusaka, en su incorporación a dos centros de acogida colaboradores. Vivir en la calle significaba estar expuestas diariamente a innumerables riesgos. Ahora, ambas se encuentran en un entorno más seguro, con el apoyo y la atención que necesitan. Historias como la de Mary y Rebecca nos recuerdan por qué seguimos trabajando para abrir nuestro propio centro en Zambia en 2028. El camino todavía es largo y requiere tiempo, recursos y la colaboración de muchas personas, pero cada visita, cada alianza y cada avance nos acerca un poco más a hacerlo realidad. Porque detrás de cada proyecto hay personas. Y detrás de cada cifra, hay una historia. Hoy no queremos centrarnos en 200 proyectos ni únicamente en 2028. Hoy, el número más importante es dos: Mary y Rebecca, dos jóvenes cuyas vidas y futuros importan profundamente.
